Hacienda avaló el FPP de Fonacot  

 



Antier le comenté que la Secretaría de la Función Pública de Irma Eréndira Sandoval, a través del OIC, había recibido e iniciado investigación sobre la posible ilegalidad en que incurrió el Comité de Dirección y el director general del Fonacot, Alberto Ortíz Baños, en su decisión de constituir un Fondo de Protección de Pagos (FPP).

En respuesta específica a mi cuestionamiento recibí el siguiente argumento: “El FPP se implementó para reducir los costos de los créditos que pagan los trabajadores, porque es una herramienta a través de la cual se asegura, un mecanismo de protección (con costo para el acreditado) que tiene por objeto cubrir los pagos y compromisos que tienen trabajadores acreditados del Instituto en los supuestos específicos referentes a desempleo, incapacidad permanente, invalidez y fallecimiento”.

Insiste: “La herramienta sustituyó, en beneficio de los trabajadores el uso de seguros de desempleo, a través de la cual operaba con antelación el mencionado mecanismo de protección, con la finalidad de reducir los costos del Crédito impactado a los trabajadores”.

Y justifica: “la orden para constituir el FPP “se originó e integró a la operación regular de otorgamiento de crédito con fundamento en los artículos 2, segundo párrafo y 8, fracción IV y VIII de la Ley del Instituto del Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores, que permiten:

a) Llevar a cabo acciones para el cumplimiento de su objeto bajo criterios que favorezcan el desarrollo social y las condiciones de vida de los trabajadores y sus familias, debiendo ajustar su operación a las mejores prácticas de buen gobierno.

b) Instrumentar acciones que permitan obtener a los trabajadores financiamientos en las mejores condiciones de crédito, calidad y precio.

c) Realizar las operaciones y servicios análogos o conexos necesarios para la consecución de las operaciones a su cargo, como son el otorgar financiamiento a los trabajadores y promover el mejor aprovechamiento de su salario”.

Así es que para ellos, la que los llegó a asumir las funciones de aseguramiento del crédito, fueron “abaratar su costo y como una práctica de buen gobierno”.

Solo que insisto, pueden tener la mejor intención, pero lo que hicieron fue violar la ley porque en su mandato está el dar crédito, no el ofrecer, como servicio propio, el seguro de crédito a sus acreditados. En su favor está la opinión emitida en septiembre pasado por la Unidad de Seguros, Pensiones y Seguridad Social de la Subsecretaría de Hacienda, a cargo de Carlos Noriega Curtis. La extensa carta asienta que la constitución del FPP del Infonacot no es una “operación activa de seguros”, atendiendo a lo que establece el párrafo segundo del artículo 20 de la Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas. De hecho, justifica con base en el párrafo tercero de ese mismo artículo, el FPP al señalar que “no se considere una operación activa de seguros la comercialización de un bien o servicio (el crédito), cuando el cumplimiento de la operación convenida, no obstante que dependa de la realización de un acontecimiento futuro e incierto, se satisfaga con recursos e instalaciones propias de quien ofrece el bien o servicio y sin que se comprometa a resarcir algún daño o a pagar una prestación en dinero”.

Pues mire. El director general informó en agosto al Comité de Dirección que la creación del fondo atendía a la necesidad de coberturas por la negativa de las aseguradoras de ajustar el monto de su prima, y lo más curioso es que las aseguradoras comunicaron su acuerdo para revisar el monto de la prima a la baja para continuar la relación con el Fonacot, de manera que el argumento de ahorro pareciera endeble. Adicionalmente, el FPP se constituye con “aportaciones” (primas) de los trabajadores que reciben el crédito, o sea, no con recursos del Fonacot, y de pilón no le garantiza el pago de hasta 6 meses de las mensualidades en caso de desempleo, el pago total en caso de fallecimiento, invalidez o incapacidad y, además el FPP, cobrará por administrar individualmente la cuentas.  ¿O sea?, ¿es o no una actividad activa de seguro?