La caída de 18.92% del PIB en el 2o trimestre vs. mismo trimestre de 2019, y de 10.2% en el semestre, que reportó ayer el Inegi, generó una gran preocupación en el sector privado aunque el presidente López Obrador trató de minimizarlas al asegurar que la economía “ya tocó fondo y nos estamos recuperando”.

Todo indica en efecto que —como en todo el mundo— los peores meses fueron abril y mayo por el confinamiento y el cierre de actividades económicas con excepción de las esenciales, como salud y alimentos. A partir de junio se permitió con muchas restricciones el regreso de actividades esenciales para la generación de empleo, como la construcción, minería y sector automotriz y ya en julio el de comercio y turismo.

Si bien es cierto en el tercer trimestre no habrá una caída trimestral tan pronunciada en el PIB, el problema es el lento arranque de la economía por la baja demanda que se puede comprobar en cualquier centro comercial o restaurante, ya sea por el temor a contagios, por la cautela en el gasto por la incertidumbre o por la caída en ingresos.

López Obrador ya anticipó que en julio se perdieron 32 mil empleos y que en agosto iniciarán las cifras positivas, pero se han perdido más de 1.1 millones de empleos este año y la expectativa ante la falta de medidas de estímulo es cerrar 2020 con una pérdida de 1.3 millones, sobre todo si se considera que a niveles sectorial las actividades secundarias o industria cayeron 26% en el 2T y 14.4% en el trimestre, y las activadles terciarias o servicios se desplomaron 15.6% en el 2T y 8.2% en el semestre mientras que el sector primario es el único que a nivel semestral registra una cifra positiva con un raquítico crecimiento de 0.3% y una caída en el 2T de 0.7 por ciento.

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TARDAREMOS ENTRE 6 Y 10 AÑOS PARA RECUPERARNOS

Aunque hayamos tocado fondo el problema es la incertidumbre sobre la recuperación. La expectativa para este 2020 se mantiene en una contracción del PIB de 10% y hasta la propia Secretaría de Hacienda reconoció ayer la incertidumbre sobre la recuperación de la economía mexicana, no sólo en el segundo semestre de este año, sino en 2021 porque a nivel global se han registrado rebrotes, porque aún no está disponible una vacuna segura o un tratamiento efectivo contra el covid-19 o por el resurgimiento de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.

La contracción del PIB en Estados Unidos de 32.9% tampoco es una buena noticia porque la pandemia sigue sin control y amenaza la rápida recuperación.

Al respecto, un análisis de Gaby Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, estima que Estados Unidos se tardará entre 2.5 a 4 años en recuperarse mientras que en el caso de México bajo un escenario optimista, tardaremos de 6 a 11 años, y señala que si medimos la caída trimestral del PIB en términos anualizados el PIB en México en el 2T cayó 53.14% para quienes pretenden comparar las cifras.

Y un análisis de Bx+ resalta que la caída histórica del PIB nos regresó a niveles de 2010, es decir una década perdida.