Cachitos de salud

"Compra tu cachito,
hagamos historia".

Andrés Manuel López Obrador
 
 
El presidente López Obrador lo ha prometido en varias ocasiones: "México va a tener un sistema de salud como el que tienen en Dinamarca y Canadá". Estos países, sin embargo, no hacen rifas de aviones para financiar sus clínicas o medicamentos.

Para un Presidente que considera que gobernar es muy fácil, los monumentales problemas de salud de nuestro país pueden resolverse con un simple cachito de esfuerzo en una rifa. El propio mandatario describió su política en este tema el 24 de mayo de 2019: "Era un desorden bien organizado para robar. Entonces, ¿qué estamos haciendo? Poniendo orden. Siempre he dicho que, entre otras cosas, la política es poner orden en el caos... No es un problema de presupuesto, es un problema de corrupción".

Pero lo que vemos hoy es más desorden. Este pasado 13 de septiembre el Presidente no celebró que ya hubiera medicamentos gratuitos para todos, como prometió, o que se hubiera superado el desabasto de fármacos oncológicos pediátricos, sino que en la rifa del avión presidencial "ya llegamos a la meta para pagar los premios". En otras palabras, ya cubierto el monto de los premios, "todo lo que se obtiene es para comprar equipos de salud".

No fue fácil llegar a esta meta. Desde hace meses el presidente López Obrador ha estado promoviendo los cachitos desde sus conferencias de prensa. Hasta se subió al avión presidencial para vender más, a pesar de que él mismo ha reconocido que no se está rifando el avión. El gobierno ha recurrido a conductas éticamente cuestionables, como forzar a burócratas y funcionarios a comprar boletos, pero también a acciones que pueden ser constitutivas de delito, como desviar recursos del Insabi, el Instituto de Salud para el Bienestar, para comprar boletos de lotería en lugar de insumos de salud. A pesar de estas maniobras, y de las grandes compras de empresas que quieren quedar bien con el Presidente, ayer el director general de la Lotería Nacional, Ernesto Prieto, informó que hasta el 11 de septiembre se habían vendido solo 69.65 por ciento de los boletos. Considerando que hasta el Presidente se ha convertido en vendedor, la cifra parece decepcionante.

Los países progresistas con buenos sistemas de salud pública, como Dinamarca y Canadá, no realizan rifas para pagar los gastos de salud. Tienen sistemas bien organizados que se financian de los impuestos y los presupuestos gubernamentales, lo que otorga certidumbre a la disponibilidad de recursos a través de los años. Las compras de medicamentos se realizan de forma ordenada y la distribución queda a cargo de empresas especializadas. Es todo lo contrario de lo que se está haciendo en México.

Es verdad que el presidente López Obrador heredó un sistema de salud con muchos problemas. El 3 de enero de 2019, al comenzar su mandato, lo reconoció, pero añadió que en dos años vamos a "tener un sistema de salud como el que tienen en Canadá, en el Reino Unido o en Dinamarca, que son de lo mejor. Ese es el compromiso".

Este compromiso debería saldarse el 3 de enero de 2021, en apenas tres meses y medio; pero en lugar de avanzar estamos retrocediendo. El Seguro Popular fue eliminado, sin tener un sistema sólido que lo sustituya, mientras que el propio gobierno ha provocado una escasez artificial de medicamentos. Rifar en cachitos un avión que no se puede rifar no nos acercará a la meta de tener un buen sistema de salud.

 
 
· CATEDRAL TOMADA
 
 
El Estado Mayor Presidencial tomaba antes control de la Catedral Metropolitana el 15 y 16 de septiembre por seguridad y para manejar la pólvora de los fuegos de artificio. Pero ya no existe el EMP, por lo que el Ejército tomó el control desde el 13 sin advertir a las autoridades religiosas. Esto generó quejas y cuestionamientos. Echar a la basura la experiencia del EMP ha tenido costos.

 
@SergioSarmiento