El próximo 27 de noviembre, se dará a conocer el fallo de la licitación del contrato PPS que el STC Metro de la CDMX está realizando junto con la Secretaría de Finanzas, que tiene 50 años de vida y requiere, evidentemente, una reconstrucción completa para aumentar su capacidad para recibir el volumen de pasajeros de Santa Fe y Toluca, una vez que entre en operación el Tren Interurbano.

Le he venido contando del concurso lento y tortuoso en el que participaron los consorcios Alstom, Bombardier, CAF, Siemens y China Railway Construction Corporation y para el que la Asamblea Legislativa aprobó un presupuesto de 38 mil 734 millones de pesos con IVA incluido, con un contrato a 19 años. El objeto es renovar y modernizar la tecnología en sistemas electrónicos, vías del tren, 30 trenes nuevos (por cierto, esa línea usa trenes neumáticos y la CRCC no tiene experiencia en ello), el sistema de pilotaje automático, nuevos esquemas de mantenimiento y reestructuración de la ingeniería aplicada, y su respectivo mantenimiento.

El Metro transporta 5.5 millones de pasajeros diarios y la Línea 1 es la troncal, por ende, la que mayor número de usuarios mueve, además, el trabajo se tiene que realizar todas las noches porque no puede parar el servicio. La terrible novedad es que “todo cambia para permanecer igual” y, no le extrañe que se convierta en el escándalo de corrupción de la administración de Sheinbaum aun antes de asignarla, pues nos cuentan que todo pareciera que las bases se diseñaron para que los participantes se autodescartarán y ganarán los chinos. O sea, ¡licitación dirigida!

El proceso tuvo 3,218 preguntas y al final sólo se presentaron dos consorcios: China Railway Construction Corporation (CRCC) Zhuzhou Locomotive y CAF, pero la primera hizo una oferta 44% menor que el segundo, por lo que es muy improbable que siga.

Le cuento: el grupo CRCC y otras subsidiarias fue inhabilitado el año pasado por el Banco Mundial. Si lo duda puede consultar en el siguiente link: https://www.worldbank.org/en/news/press-release/2019/06/05/world-bank-gr... construction-corporation-ltd-and-two-subsidiaries y, el caso tiene que ver con haber violado principios de integridad corporativa (corrupción) bajo la Guía del Banco Mundial, en el caso de la modernización de un tren en Georgia.

Además de que se trata de la misma empresa que había ganado la licitación, con el presidente Enrique Peña Nieto, del Tren Interurbano México-Querétaro, cancelación que implicó pagar la pena a esta empresa. Mire, el presidente López Obrador, pocos días después de haber tomado posesión, dijo que él consultaría con las embajadas y embajadores de todo el mundo para que sólo se presentaran en México a licitar empresas de buena reputación (en todos sus proyectos), pero creo que éste, que es el proyecto de la jefa de Gobierno, podría golpearla por un tema de corrupción no comunicado a tiempo. De hecho, sería indeseable que se repita la historia de la Línea 12.

La licitación es una obra mayúscula porque es el primer PPS que se asigna al sector privado, y en las preguntas y las bases se tomó una rara decisión por la que se salieron Alstom, Bombardier y Siemens, ya que se les pedía a las empresas internacionales la cesión de sus patentes, cosa que para los chinos, el tema de la propiedad intelectual, puede no ser problema porque poco les ha costado. Los tres podrían cederla, pero con el pago correspondiente por sus derechos de innovación. Segunda, y si revisa el caso de Georgia, no tienen antecedentes para este tipo de trenes y sistemas. Otro error fue que el contrato se indexa a la inflación, ¡pero no se permite el financiamiento en UDIS!, por ende, el crédito saldrá caro a menos de que se subsidie.

Y la última, el precio: 43% menos que CAF, lo que indica que ganar la licitación del Metro no es un tema de compromiso político para apuntalar su presencia en México en un momento en el que Trump sale de la Casa Blanca y Biden no ha definido una política clara frente a China y, será un antecedente para ir por el México-Querétaro.