En estos momentos, Interjet sigue siendo inviable, pero como lo anticipó el Padre del Análisis Superior, han comenzado a mejorar sus perspectivas.

La empresa requiere una reestructura que necesariamente pasa por una inyección de capital, como lo estableció en su momento Raquel Buenrostro y para la que, dicho sea de paso, no estorba de ninguna manera la intervención de la caja. Tampoco para el pago de trabajadores. A pesar de la afirmación del Presidente acerca de que no se rescatarán empresas, puesto que no habrá otro Fobaproa, el titular de la SCT, Jorge Arganis, ha señalado un par de veces que la empresa no quebrará porque trabajan en apoyarla. Se afirma que en los próximos días el Bancomext, dirigido por Carlos Noriega Romero, podría estar preparando un paquete de ayuda financiera que incluiría un crédito puente. Habrá que ver lo que sigue.

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REMATE MILLONARIO

El Padre del Análisis Superior, siempre ocupado en marcar tendencias, le propone un par de ideas millonarias.

1.- Una aplicación que construya un banco de datos de afirmaciones, opiniones y comentarios de políticos, empresarios y aquellos a quienes, pomposamente, se les llama líderes de opinión o, como dirían algunos, incultos opinólogos. Imagine encontrar en un solo lugar las contradicciones, mentiras y “ajustes” de opinión que tengan de acuerdo a su conveniencia personal y/o hacia donde sople el viento. Podría saber, con unos pocos comandos, con qué frecuencia cambian de opinión, se contradicen y, por el otro lado, quiénes son consistentes en sus ideas. Esta aplicación, por ejemplo, hubiera servido mucho a quienes se dicen sorprendidos por el actual gobierno cuando, en muchos casos, desde una década antes ya estaban planteadas las ideas que ahora son acciones. Al parecer sólo Carlos Slim logró descifrar la información porque estudió profundamente los libros del actual Presidente. Andaba para todos lados con ellos perfectamente analizados, subrayados y con etiquetas. También serviría para ver cuántas veces cambian de opinión algunos que, por ejemplo, pasaron de odiar a Donald Trump y en los últimos días lo han defendido.

2.- Una calificadora de comunicadores. Hasta el momento, de una manera intuitiva y cero científica, hace que opinadores basura en algunas circunstancias puedan causar un cierto revuelo con su consecuente oleada de incertidumbre o incluso sospechas entre pares, aun cuando la inmensa mayoría de las veces se trata de periodismo de imaginación que se confunde con periodismo de investigación.

Una empresa de así permitiría, entre otras cosas, sistematizar y ordenar las opiniones. No sería lo mismo la opinión de un periodista calificado como AAA que uno que podría equipararse como bono chatarra. Como en el mercado de bonos, todos los papeles son útiles, dependiendo de cada circunstancia.

Sólo por un momento imagine cuántas especulaciones se evitarían si existieran estándares objetivos para medir la confiabilidad de un comunicador y otro con base en sus aciertos y errores con un sesgo que pudiera medir la intencionalidad.

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REMATE CONFUSO

Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia, resulta un tanto confuso cuando hace declaraciones totalmente proempresariales y, en los hechos, pocas son las cosas que concreta.

Al principio de esta administración había quienes lo veían como una especie de puente de plata entre el gobierno y los empresarios. Un hombre que estuvo en la iniciativa privada y que, incluso, hizo grandes esfuerzos por estar entre los liderazgos de lo que hoy es el Consejo Mexicano de Negocios o el grupo de empresarios de Monterrey. Queda claro que tiene razón cuando hace afirmaciones que pueden resumirse en que no puede pensarse en el crecimiento de la economía sin abrir oportunidades para la inversión o como las que hizo ayer en el IMEF, en el sentido de que tenemos un año más, gracias al mantenimiento del grado de inversión, para impulsar la economía. Sin embargo, el camino comienza a derrapar cuando cuestiona el manejo de la economía o no puede logar que los fundamentalistas, como Nahle, Bartlett y quienes están en el sector energético, permitan invertir en el sector.

Romo tiene una posición privilegiada en la actual administración. Él podría ser la llave que abriera la puerta no sólo a la recuperación de la economía, sino al crecimiento que tanto urge al país, pero por alguna razón su discurso se parece más al de Gustavo de Hoyos, presidente de la Coparmex, que al de un funcionario de primer nivel del gobierno.

Si el jefe de la Oficina de la Presidencia no tiene la capacidad de destrabar los asuntos, mal hace en dedicarse a la queja. Simplemente se debería hacer a un lado.