Hoy o mañana, la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), que encabeza Miguel Elizalde, presentará el impresionante incremento de importaciones de camiones viejos y contaminantes al país. Los datos no son menores: durante el pasado mes de enero se importaron un total de 867 vehículos pesados usados, lo que representa un incremento del 4.5% respecto a enero de 2020, mes en el que se importaron 830 unidades usadas. El peor arranque en casi una década.

La cifra cobra más relevancia si se toma en cuenta que, en el mismo mes, las ventas al menudeo de vehículos pesados nuevos alcanzaron solamente 2,114 unidades, una caída de 11.7% respecto al mismo mes del año anterior.

¿Qué explica estos números?: la incertidumbre que genera en los transportistas la NOM-044, ya que ésta obliga a fabricar exclusivamente vehículos nuevos con tecnologías EuroVI/EPA’10, cuando el país no cuenta con el suministro de Diesel de Ultra Bajo Azufre (DUBA) en todo el territorio nacional.

¿Se imagina quién querría comprar un camión nuevo, de última tecnología, que se quede varado en algún rincón del país porque Pemex no pudo suministrar el DUBA, pero la NOM sí obliga a la industria a utilizar este combustible?

El no adecuar la NOM-044 a la realidad energética del país y exigir tecnologías para las cuales no hay combustible, está creando incentivos para la importación de vehículos usados chatarra. Ante esta realidad, la industria y los transportistas han propuesto ajustar la NOM-044-SEMARNAT-2017, como se hizo a finales de 2020, para que las tecnologías vigentes (EuroV/EPA’07) convivan a la par de las tecnologías EuroVI/EPA’10, hasta que se tenga el suministro del DUBA en todo el país.

Evitar la importación de vehículos chatarra y promover la renovación de vehículos pesados tendrá un impacto positivo sobre el medio ambiente, lo que, se supone, es objetivo de la titular de la Semarnat, María Luisa Albores.

Ojalá que Tonatiuh Herrera, subsecretario responsable del tema, haya recuperado plenamente su salud para atender personalmente el asunto. Al país le urge.

 

DE FONDOS A FONDO

#BMV-BIVA… El gremio que encabeza Álvaro García Pimentel se lanzó fuerte contra la CNBV, que preside Juan Pablo Graf, por el cambio en la regla de ruteo y ejecución de órdenes pasivas a las que deberán sujetarse las casas de bolsa.

Las operaciones pasivas son las que no se cierran dentro de una misma casa de bolsa en cruces privados, sino que se van a corro. Ahí deben cumplir el principio básico de precio y volumen en beneficio del cliente para ejecutarse.

Pues como la metodología actual facilitaba la discreción y la concentración de órdenes en BMV, de Oriol Bosh, la nueva regla obliga a que, al menos el 30% de las órdenes pasivas, se vayan a BIVA y que no puedan escogerlas, sino que el envío sea por un sistema aleatorio, además de que la decisión de ejecución de una orden en una bolsa o en otra sea por un sistema aleatorio, no por decisión discrecional de la casa de bolsa cuando se reúnan precio y volumen en favor del cliente.

Parece una regla a modo para regalarle mercado a BIVA, de María Ariza, pero cuando la falta de competencia se induce desde la regulación, el regulador tiene la obligación de cambiar la regla para facilitar la competencia. Y este es el caso, la nueva regla evita el sesgo.

El cambio en el artículo 74 bis obliga a las casas de bolsa a modificar en 4 meses su sistema (y la CNBV lo verifique), de manera que el envío de órdenes a BIVA y la BMV sea aleatorio (no las escojan) y, por lo menos el 30%, vaya a una de las 2 bolsas y no la concentren en la otra, como ocurre hoy, que en el mercado de corros el 90% se mandan a la BMV.

El segundo cambio incluido en el 76 bis es para que la ejecución de las órdenes sea aleatoria cuando se reúne precio y volumen, y dejen de rutearlas.

#GINgroup… Muy agitadas están las aguas en GINgroup, de Raúl Beyruti, la que fuera una de las empresas de outsourcing más grandes del país, pues el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, tiene prácticamente integrado el expediente y es de carácter penal.