Como era de esperarse, al presidente López Obrador le disgustó el informe del auditor superior de la Federación, David Colmenares, sobre la Cuenta Pública 2019, el primer año de gobierno de la 4T, en el que se detectaron irregularidades por 67,498 millones de pesos; anomalías en los programas sociales; sobrecostos en los proyectos insignias: Dos Bocas y el Tren Maya, y también en la cancelación del aeropuerto de Texcoco, el NAIM.

Lo que más le molestó a López Obrador fue el sobrecosto de la cancelación del NAIM, que la ASF estimó en 330 mmdp, más del 200% que había anunciado el gobierno. De inmediato replicó con su ya tradicional “yo tengo otros datos” y fustigó a la ASF por darles “mala información a nuestros adversarios”.

En realidad, los datos que revisa la ASF, en un extraordinario y titánico trabajo, no son “otros” que los que entregan las dependencias y entidades públicas, precisamente para su revisión, y el informe se entrega como un mecanismo de auditoría y revisión de cuentas a la Cámara de Diputados. Si el reporte muestra las múltiples irregularidades y mal gasto público, no es culpa de la ASF, sino del mal ejercicio público.

Y el colmo es que la dependencia que más obstaculizó la labor de la ASF para la revisión de la Cuenta Pública 2019 fue la Secretaría de la Función Pública, que encabeza Irma Eréndira Sandoval, y que debería ser la primera en cumplir con el ejercicio de transparencia.

Las entidades y dependencias auditadas tienen un plazo de 30 días para solventar las observaciones de la ASF y presentar, como dijo ayer López Obrador, “sus otros datos”.

Por cierto, hasta el cierre de esta columna, no se había presentado información que demuestre que, efectivamente, el costo del cierre del NAIM no asciende a los 330 mmdp que estimó la ASF.

 

EXPECTATIVAS, AL ALZA

Aunque se da por hecho que hoy se aprobará la reforma a la Ley Eléctrica en la Cámara de Diputados, para que se apruebe en fast track en el Senado, los analistas encuestados por Citibanamex no se muestran preocupados por el impacto económico de esta reforma y elevaron su meta de crecimiento para este 2021 a 3.9% frente a la expectativa de 3.6% en la encuesta anterior.

Y, aquí sí, el presidente López Obrador, quien se mostró ayer muy confiado de que el PIB repuntará este año 5%, no tiene otros datos, porque hay siete analistas que no sólo coinciden con su pronóstico, sino que estiman que el alza podría ser mayor. Itaú BBA es el más optimista, con un pronóstico de 6%; seguido por Oxford Economics, UBS y Vector, con 5.6%; XP Investments, Thorne & Associates, con 5%, y J.P Morgan, con 5.1 por ciento.

El más pesimista para este 2021 es Monex, que anticipa que el PIB crecerá este año sólo 2.7 por ciento.

 

BOEING, OTRO GOLPE

Tras un accidente en un vuelo entre Denver y Honolulú de United Airlines, de un Boeing 777, varias aerolíneas decidieron dejar en tierra sus aviones para una revisión a fondo, que también ordenó la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos. Es un nuevo golpe para Boeing, pero no para Aeroméxico, que ya no tiene aviones 777 en su flota.