Si se pregunta por qué el peso fue la moneda que más perdió ante el dólar durante la semana pasada o trata de entender la caída de 0.58 para cerrar en niveles de 20.64 pesos por dólar, el peor nivel de los últimos tres meses, la respuesta está en la Cámara de Diputados: aprobarán hoy la contrarreforma a la Ley de la Industria Eléctrica.

Mucho más allá de las críticas que hizo ayer el Padre del Análisis Superior al comportamiento de los legisladores levantadedos, están los impactos concretos de esta medida que, según parece, pasará sin cambios por diputados y así seguirá.

Los inversionistas internacionales que han estado saliendo de inversiones en papeles mexicanos, perciben que la aprobación de esta regulación implica: confirmación del mal clima para la inversión en México (por primera vez desde el TLCAN la IED cayó el año pasado, ciertamente a la sombra de covid) que comenzó con la cancelación del aeropuerto de Texcoco, como demuestran los datos duros.

Este ambiente negativo implica que se pueden hacer expropiaciones disfrazadas, que no hay suficiente seguridad en las inversiones, lo que genera que México pueda perder el grado de inversión. Entre los analistas se asegura que las calificadoras de valores, por lo menos dos de ellas, prácticamente están listas para disminuir la calificación de la deuda mexicana, incluso sin esperar a que los partidos de oposición presenten acciones en contra de la iniciativa, que se dé la reacción negativa de Estados Unidos y Canadá en el marco del T-MEC o que la Cofece presente una acción de inconstitucionalidad. El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, dice que no espera que México pierda el grado de inversión a consecuencia de los cambios a la Ley de la Industria Eléctrica, sin embargo, eso parece muchísimo más un buen deseo que una opinión fundamentada en la realidad.

REMATE MEGALÓMANO

Irma Eréndira Sandoval, a la que, según cuentan sus cercanos, se refieren como la superioridad, se concibe como una institución más grande que la propia Secretaría de la Función Pública. El PAS le recomienda que se meta a la página de esta dependencia y vea los boletines de prensa.

En sus comunicados hay joyas como estas: Irma Eréndira Sandoval Ballesteros celebra, Irma Eréndira Sandoval Ballesteros anuncia, Irma Eréndira Sandoval Ballesteros recupera más de mil 400 millones de pesos, Irma Eréndida Sandoval Ballesteros da la bienvenida... Algo así como que las acciones no las toma la SFP, sino ella. A algunos les parece que se trata de un delito porque está utilizando recursos públicos para la promoción personal, para otros simplemente es muestra de una mezcla entre la megalomanía de una y el servilismo de otros. Si tiene duda, compárelo con los comunicados de prensa de cualquier otra dependencia de la 4T.

REMATE CALMANTE

El PAS no conoce un solo caso en el que un auditor no encuentre elementos de duda, sospecha que, en algunos extremos, pueden ser actos de desorden administrativo o hasta de corrupción. Tampoco sabe de un auditado que “no tenga otros datos”. Así son las auditorías, se pregunta, se aclara o se procede legalmente.

En México siempre se han utilizado los análisis de la Auditoría Superior de la Federación como armas para atacar a los gobiernos en turno. La oposición usa los datos como si fueran tablas de la ley y el gobernante toma dos acciones. Por un lado, intenta clarificar las dudas y, por el otro, dice a todos los que desean escucharlos que no son ciertas, que están equivocadas o cualquier cosa similar.

Las auditorías son fundamentales para encontrar anomalías e incluso delitos. Sería bueno que muchos le bajaran tantito a la histeria porque así no se llega a la verdad.

REMATE PELIGRO

El equipo de Manuel Bartlett está tan enviciado por cuestiones ideológicas que no únicamente duda en faltar a la verdad (inventan documentos oficiales y se roban imágenes), sino que también hace comunicados de prensa que parecen manifiestos del partido comunista de Cuba. Ahora establecieron un nuevo parámetro: quien se queja del servicio de CFE es un enemigo de la transformación.

En su cabeza la empresa estatal es más importante que sus clientes, quienes deben estar agradecidos de que les hagan el favor de darles un servicio por el que pagan. Imagine por un momento a una empresa privada calificando a sus clientes (el 99% de los mexicanos es cliente o usuario de la CFE) de opositores si se quejan del servicio. Malditos monopolios.