Las ventas en la industria automotriz es uno de los motores de crecimiento económico, por el valor agregado de los productos y la cantidad de empleos directos e indirectos que genera, la importación de autos usados de segunda mano provoca un daño a la industria nacional. 

¿Qué ocurrió? En la balanza comercial automotriz de 2018 dada a conocer este 11 de febrero por Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) se presentó por primera vez un incremento en el total de unidades importadas de autos usados de 14.65% en relación con 2017, alcanzando un total de 141 mil 752 unidades. 

Las cifras hablan: La última ocasión que se observó un crecimiento de importación de autos de segunda mano provenientes de EU, fue en 2013 (el año del boom de los autos llamados  “chocolate”), en ese periodo se alcanzó un total de 644 mil 209 autos, un avance del 40.62% en relación con 2012. 

En los años posteriores, hasta 2017, se observó una reducción promedio anual de 30.98%, ubicando el total de importaciones hasta 123 mil 638 unidades.  

¿Qué hay que ver? Este incremento se da en un año en el que durante los 12 meses se observaron caídas en las ventas de vehículos ligeros.

El incremento en la importación de autos usados alcanzó una representación del 10% en relación con el total de vehículos ligeros vendidos al público en 2018. Esto después de que en 2017 representara el 8% con nueves meses de caídas en las ventas de autos nuevos dentro del país. 

Entre Líneas: Estudios demuestran que más del 90% de la importación de autos de segunda mano provenientes de EU son de forma irregular, los llamados autos "chocolate".

El factor más importante: De acuerdo con un estudio de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automóviles (AMDA) de 2017, “la importación indiscriminada de vehículos usados provenientes de EU es uno de los factores que disminuye en el potencial de ventas dentro del país, principalmente en el mercado de vehículos pesados donde tienen una mayor participación.